Enseñar sin señalar nada
Indexicalidad, experiencia y el olvido del cuerpo en la enseñanza de lenguas Por Isabel Hernández I. El dedo que no indica En semiótica, un índice es un signo que señala algo real. El humo indica fuego. El dedo índice apunta a un objeto en el mundo. La palabra aquí ancla el lenguaje a un cuerpo situado en un lugar concreto. Esta propiedad —que los signos dependan del contexto vivido para significar— se llama indexicalidad. Hay expresiones que conservan ese anclaje. Y hay expresiones que lo perdieron: palabras que circulan sin apuntar a nada, conceptos que flotan desconectados de la experiencia que los originó. Alguien puede hablar de la gravedad sin haber sentido jamás el peso en sus rodillas. Puede usar la palabra impacto sin haberlo recibido nunca en el cuerpo. El lenguaje se vuelve inerte cuando el índice deja de indicar. Cuando el signo ya no señala hacia ninguna experiencia vivida. Esto es, en buena parte, el problema central de cómo enseñamos lenguas. ...