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Negociar el sentido: qué hacen los hablantes cuando el mensaje no llega claro a la primera 1/2

  ¿Qué es negociar el sentido? Por Isabel Hernández  En pragmática lingüística, psicolingüística y adquisición de segundas lenguas, negociar el sentido (o negociación del significado) es el proceso dinámico y colaborativo mediante el cual los participantes de una interacción ajustan, aclaran y construyen conjuntamente el significado de un mensaje en tiempo real. El concepto tiene un origen preciso: Evelyn Hatch lo describe a finales de los años setenta al observar cómo los aprendices de una lengua construyen el discurso conversacionalmente, turno a turno, en lugar de planificarlo de antemano. Michael Long lo desarrolla como hipótesis central de la adquisición de segundas lenguas en su Interaction Hypothesis (1981, 1996): el input se vuelve comprensible, y por tanto útil para la adquisición, cuando los interlocutores lo modifican interactivamente en respuesta a señales de incomprensión. El modelo tradicional de la comunicación, heredado de la metáfora del conducto que des...

Muletillas y pausas llenas en ELE: la función que no siempre enseñamos

  Hablar bien no es hablar sin pausas Por Isabel Hernández  Cuando un estudiante extranjero habla español sin ninguna pausa, sin ningún "este..." ni "o sea",  suena  antinatural y genera una distancia incómoda que entorpece la conversación., aunque gramaticalmente sea perfecto. Eso es lo que revelan las muletillas: no son un defecto del habla, son parte de cómo funciona. Y sin embargo, en el aula de ELE no se tratan como un tema para enseñar. Aquí una revisión de qué hacen realmente, por qué se enseñan mal (o no se enseñan) y qué es lo más difícil de trabajar con ellas. 1. ¿Qué papel juegan realmente en la comunicación? "Muletilla" es una etiqueta que junta cosas distintas, y conviene separarlas antes de hablar de su función: Pausas llenas (este, eh, em): sonidos ligados al proceso de pensar mientras se habla, sin significado propio. Marcadores discursivos (o sea, bueno, pues, entonces): palabras con función fija y reconocida, que organizan el d...

No me le grites al niño: dativo ético

 El dativo ético Por Isabel Hernández 1. El fenómeno: "no me le grites al niño" "No me le grites al niño." "¿Cómo se me ha portado la niña?" "Se nos van los niños." "¿Les llovió a ustedes durante el trayecto?" En estas cuatro oraciones hay algo raro si uno se detiene a mirarlo con cuidado: ese "me", ese "nos", ese "les", no corresponden a nadie que reciba nada, ni a nadie que sea dueño de algo mencionado en la oración, ni a ningún destinatario de un movimiento. "No me le grites al niño" no significa que me estén gritando a mí, ni que el niño sea mío en algún sentido especial que la oración marque. El pronombre está ahí, pegado a la oración, sin cumplir ninguna de las funciones que ya hemos visto en esta serie. Compáralo con los usos anteriores. "Le mandé una carta" tiene un destinatario real: la carta llega a alguien. "Le rompí el brazo" tiene un poseedor real: el brazo e...

La escala de agencia en español: quién es responsable según la gramática

  La gramática que decide quién es responsable: la escala de agencia en español Por Isabel Hernández 1. El fenómeno: dos formas de contar el mismo accidente "Rompí el vaso." "Se me rompió el vaso." Las dos oraciones describen el mismo hecho: un vaso que termina roto, y una persona involucrada en que en lo que pasó. Pero un hispanohablante no las usa indistintamente, y elige entre ellas según algo que rara vez se explica en el aula: cuánta responsabilidad quiere asumir frente al hecho. En la primera oración, el hablante es sujeto gramatical y causa del evento: rompió el vaso, punto. En la segunda, el vaso ocupa el lugar de sujeto y la persona pasa a un segundo plano, marcada por el pronombre "me". El vaso, gramaticalmente, se rompe solo; la persona queda del lado de quien sufre la consecuencia, no de quien causó el hecho. Esto forma parte de un sistema más amplio de recursos gramaticales: el español tiene todo un conjunto de construcciones que per...

Clap Clap Clap

  Recreos cognitivos en el aula: pausas activas para reconectar el cerebro y calmar la mente Por Isabel Hernández En el ritmo vertiginoso de un salón de clases —ya sea con estudiantes jóvenes o en espacios de formación avanzada—, llega un punto en el que la atención decae, la información deja de procesarse con eficacia y el ruido mental se acumula. Para los docentes que buscamos herramientas basadas en cómo funciona realmente el sistema nervioso, sabemos que forzar la concentración durante horas es contraproducente. Es aquí donde entran en juego los recreos cognitivos o mentales . Un recreo cognitivo no es simplemente "perder el tiempo" o desconectarse viendo la pared; es una intervención deliberada y breve que utiliza la neurobiología para cambiar el estado de activación del cerebro ( arousal ), liberar la tensión de la red neuronal por defecto y devolverle al estudiante la capacidad de enfocar la atención ejecutiva. ¿Por qué funcionan las pausas basadas en el ritmo y las ma...